CONDUCCION NOCTURNA

 

Certificados Medicos Conductores

Artículo sobre: La edad como factor de riesgo en la función visual para la conducción

 

 

El estado funcional del conductor, el tipo y el estado del vehículo y las condiciones de las vías de tránsito son los principales factores que influyen de manera decisiva en la seguridad vial, su interacción permite la optimización de la tarea de la conducción. Una investigación reciente analiza el estado de la función visual del conductor en visión nocturna.

Un estudio realizado en la Gaceta Optometría y óptica oftálmica, febrero de 2013, por Juan José Navarro, Antonio Langa, Guillermo Ramírez y la Dra. Celia Sánchez Ramos, a 69 conductores, agrupados en mayores de 40 años, se ha valorado la agudeza visual mesópica de contraste 100% y 20%. La investigación indica que el proceso de envejecimiento provoca una pérdida de agudeza visual mesópica, y un déficit de sensibilidad al contraste mesópico; es decir, en el grupo de mayores de 40 años, el deslumbramiento produce pérdidas significativas en la sensibilidad del contraste.

La conducción nocturna en condiciones de baja iluminación (condiciones de iluminación mesópica) es un asunto importante en la sociedad actual, dado que muchos de nuestros traslados en carretera, tanto por ocio o turismo, como por desplazamientos profesionales, se realizan de noche. Al mismo tiempo, un gran colectivo tiene serias dificultades en la conducción nocturna aunque no presenten problemas visuales.

Nuestro sistema ocular (córnea y cristalino) en condiciones de baja iluminación produce aberraciones en la imagen y consecuentemente, por dilatación pupilar, da lugar a desenfoque y otros efectos indeseables, como halos, destellos, manchas, deformaciones y otras disfunciones visuales, además de una disminución de la sensibilidad al contraste.

Las conclusiones de dicho estudio indican que el proceso de envejecimiento provoca una pérdida de agudeza visual mesópica y un déficit de sensibilidad al contraste mesópico. El deslumbramiento no tiene efectos sobre la agudeza visual en ninguno de los grupos de conductores, mientras que en el grupo de mayores de 40 años el deslumbramiento produce pérdidas significativas en la sensibilidad al contraste.

Creemos pues obligatorio que los médicos de atención primaria informen a los conductores mayores de 40 años o con problemas visuales los efectos de la conducción nocturna y especialmente de los destellos durante la circulación de noche